domingo, 25 de enero de 2015

Blanco y negro

La  niña, miraba de soslayo los dibujos animados,  por las noches sus pesadillas eran de colores.  Su muñeca aparecía en color rojo, el cuarto era rosa, el suelo era  violeta, las ventanas eran naranjas, las puertas eran  amarillas. Caminaba con los ojos cerrados, se caía, se despertaba en azul, asustada. Llamaba a su madre.

-Mamá, mamá,  estoy harta del color.
-Bueno, hija. Hay otro mundo escondido en blanco y negro, que acarician las hojas al caerse al suelo. El suelo admite a quienes han perdido sus ilusiones, a quienes lloran, a quienes se han olvidado del arco iris. 

-Creo mamá que prefiero el color.

La madre sonrió.

Ana Maria Tapias Garcia.