domingo, 30 de junio de 2013

Cuento con la palabra: derrota

La derrota fue algo improvisado. Algo consumado al anochecer de sus palabras. Palabras insumisas de la realidad. Soñaba con su beso y su amor para toda la vida. Pero él sólo anhelaba irse con otra. No sabia como decirla que no la quería. Se puso su abrigo marrón y la dejó llorando en aquel rincón. El rincón de la derrota de sus sueños.
Ana Maria Tapias Garcia

Cuento con la palabra: bautizo

La pila bautismal carecía de fondo, pero los niños lo ignoraban. Todos los niños a los que bauzaban caían en un agujero negro, y se ahogaban. No podían nadar entre padrenuestros, avesmarias y el credo.¡ Demasiadas oraciones para niños aún ateos!. Un dia un niño dijo"no". No me quiero bautizar y sobrevivió. Su ejemplo cundió en el barrio de los niños que piensan. Barrio donde los niños no llevan cruces en el cuello.
Ana Maria Tapias Garcia

jueves, 27 de junio de 2013

Cuento con la palabra: surrealismo

La mirada de Lorca se posaba en aquella piedra. Piedra antes dibujada por Dali. Dalí  sintió deseos de acercarse a Buñuel y sugerirle otro final para un " Perro Andaluz". Lorca seguia ensimismado en la piedra. Piedra en la que escribía sus pensamientos. Pensamientos invisibles de una tarde sin prisas. Una tarde donde lo único que le inquietaba eran los perros, perros cuyo eco eran más fuertes que sus latidos.
Ana Maria Tapias Garcia.

miércoles, 26 de junio de 2013

Cuento con la palabra: lágrima

Sus ojos no pueden  olvidar sus lágrimas. Lágrimas de la perdida de su marido. Murió de repente el invierno pasado. Murió sin despedirse. Murió sin adiós. Sus ojos no dejan de llorar. Sus ojos de viuda no quiere reir. No saben que la risa existe sin él. Él a quien todos los dias llora.
Ana María Tapias Garcia

martes, 25 de junio de 2013

Cuento con la palabra: vaso

El vaso no sabía que estaba ante su último segundo de vida, ni ella lo sabia en realidad. La realidad no aconseja lavarse los dientes con un vaso a las 7.30 de la mañana. Es una realidad aún dormida. Ella pensaba en sus tonterias, y el vaso se estrelló contra el lavabo. Empezó a recoger los diminutos trozos de cristal. Pensó " espero no cortarme", y al momento vio en su mano izquierda sangre. Sangre que la llevó a un guante con el que siguió recogiendo los trozos del vaso. Un vaso que yace en una bolsa de basura olvidado.
Ana Maria Tapias Garcia

lunes, 24 de junio de 2013

Cuento con la palabra: ministro

Era el ministro. Aún no podía creerselo. No sabía cómo actuar de cara la nación. ¡ Deberia cruzar a las piernas o estirarlas al sentarse en el sillón ministerial!. Esas dudas le paralizaban el cerebro. No podía pensar. Nadie le había enseñado. Sólo hablaba y hablaba. Palabras sin sentido en medio de una nación que necesitaba alimentarse. Era el ministro. Estado gaseoso que nunca llegó a entender.
Ana Maria Tapias Garcia.
 

Cuento con la palabra: viuda

La viuda temblaba frente al reloj que siempre daba cuerda su marido. Su marido compró el reloj con el dinero de una herencia. Herencia minuscula de su hermano: muerto en un accidente laboral, al caersele encima una pared  Dia a dia picaba en la pared, hasta que se derrumbó. El reloj fue un capricho para contar las horas que pasaban juntos. Nunca se aburrían de su felicidad. Nunca pasaban página a sus palabras. Se escuchaban con fervor.  Fervor roto en aquel amanecer que él dijo su última palabra: adiós.  La viuda miraba al reloj sin reconciliarse con el pasado.
Ana Maria Tapias Garcia

domingo, 23 de junio de 2013

Cuento con la palabra: mirada

Su mirada me paralizó en medio de la calle. Estaba junto a su madre y otra mujer. Otro niño llevaba una pistola negra en sus manos. Él no quería seguir la senda de la violencia. No queria jugar con armas.  La violencia habia llevado a su familia a una patera. Una patera silenciosa. Una patera cargada de cádaveres. Los cádaveres formaban parte de su mirada. Mirada que me interrogaba. Yo no era cómplice de ellos. Yo nunca había matado a nadie, ni tan siquera a una cucaracha y eso  que me dan mucho asco. No soportaba el ruido que hacia al chocarse contra el suelo. ¡ El suelo espejo de tantas miradas sin vida!. Su mirada creció y vio un horizonte lleno de libertad. La libertad que le trajo desde una patera y con esa libertad construyó su vida. Vida de miradas de paz.
Ana.

Cuento con la palabra: Reina

La reina decidió salir de su cuento y enfrentarse con la realidad. La realidad fue robada y llevada a Suiza.  Donde dormía en un banco, un banco cuajado de lágrimas. Pero la reina sólo era un recortable y como tal no podia hacer nada. Asi que saludó, sonrió y se fue de nuevo a su cuento.  No podía ver las ruinas. Ruinas que nunca podría restaurar y se quedó triste. Su tristeza fue espejo de otras reinas que tampoco quisieron salir de sus cuentos.
Ana.

sábado, 22 de junio de 2013

Cuento con la palabra: funcionario

El funcionario no sabía sí sonreir o llorar. Llevaba toda la vida conectado a la máquina. Era como la máquina de diálisis. No podía vivir sin ella. Los usuarios llegaban llenos de dudas. Dudas que no les dejaban vivir. Preocupaciones inciertas que él debía someter a la máquina. La máquina.
Por las noches cuando parecía que dejaba de respirar, la máquina le acompañaba en sus pesadillas. Su mano derecha no acertaba a desenchufarla. La máquina sonreia maquiavelicamente. La máquina era su jefe.
El funcionario nunca llevaba pañuelos en su uniforme. Uniforme sin duda de cables. El funcionario.
Ana-

viernes, 21 de junio de 2013

Cuento con la palabra: bailar

Aquella mujer sabía bailar. Bailaba con sus hombros, brazos, manos, dedos, pienas, dedos de sus pies. Bailaba hasta con el pensamiento mientras permanecía encerrada en su oficina. Oficina contaminada por los problemas. Problemas de solvencia de sus empleados. Todos ellos empezaban el día con unos pasos de baile ante la máquina de café. El jefe un hombre de calva prominente se pasaba el día asustado ante ese baile." Nada bueno le traería ", pensaba mientras ordenaba los pedidos. Aquella mujer salia del trabajo y volaba, no caminaba. Sus pies necesitaban bailar tras un día lleno de silencios. Los pies hablan bailando.
Ana,.

jueves, 20 de junio de 2013

Cuento con las palabras: función de fin de curso

En una esquina del escenario una pierna no se quedaba quieta. Eran los nervios de la última función del curso escolar. La pierna llamó de urgencia al cerebro. El cerebro al pensamiento. Un gabinete de crisis corporal para aplacar la crisis de la pierna. La pierna se puso a bailar a su ritmo. El ritmo pactado. El ritmo que la brindó miles de aplausos. Sí todos la aplaudían. Todos la querían. Se sintió deseada. Desde entonces el cerebro y el pensamiento se reunen una vez a la semana para planear como contener las criris de sus emociones.
Ana.

miércoles, 19 de junio de 2013

Cuento con la palabra: asesino

El asesino ocultaba sus crimenes  bajo el espacio de su mirada. Mirada envanecida por su abogado." Eres inocente", le repetía su abogado. Tanto escribir la ortografia de la inocencia, que el asesino se lo creyó. Pero su crimen era evidente. Había matado. Había dejado sus huellas de sangre a lo largo del camino. Camino que le costó recorrer.
No quería matar, pero lo hizo. Siempre que mataba recordaba la misma escena: el cerdo desangrándose. Ese cerdo con el de pequeño había jugado. Desde entonces carecia de empatía.  Con su cerdo se fueron sus lágrimas y con ellas se llenaron sus manos de sangre. La sangre de inoncentes.
Ana.

martes, 18 de junio de 2013

Cuento con la palabra: tiempo

" En un rincón de la calle una mujer no podía abrir su paraguas. Un hombre desconocido la ayudó." ---Gracias, le dijo
-Es culpa del tiempo- contestó ella.
- Siempre echamos la culpa de todo al tiempo. Y el tiempo sólo cumple su trabajo. Un trabajo con horas sin pagar. Un trabajo en el que es explotado. Pues todos hablan de él y nadie le paga sus derechos de autor-contestó ella.
- Es cierto. El tiempo es algo más que una excusa para hablar es un trabajador asalariado-contesto ella.
Su conversación se prolongó en todas las estaciones. Asi fue como cada día a la misma hora, se encontraban para hablar. Palabras que en sus hogares pasaban desapercibidas por el viento de los problemas"
Ana

lunes, 17 de junio de 2013

Cuento con la palabra: conductor

" El conductor acaba de llegar de su quinto viaje del dia. Sus manos temblorosas querían dejar el volante. Querían dejar el trabajo e irse a su pueblo a caminar. Caminar entre recuerdos. Recuerdos de sus padres, hermanos. Recuerdos de su infancia. Pero el trabajo le conminaba a la tristeza y la tristeza la volante. Odiaba mirar la carretera. Odiaba los atacos. Se odiaba a si mismo por no haber sido agricultor".
Ana

sábado, 15 de junio de 2013

Cuento con la palabra: hambre

" En las manos de aquel niño. Niño de otro mundo se leía la palabra: hambre. Eran manos sucias. Manos sin agua corriente. NO sabía lo que era un grifo, ni el agua potable. Bebían con los animales. Animales a los que daban todo lo que ellos tenían. Compartían hasta el sudor de sus nostalgias. Nostalgias de una vida sin tripas hinchadas y sin moscas. Nada podían hacer. En sus manos se leía la indiferencia de un mundo que sólo pensaba en como matar al otro mundo".
Ana.

viernes, 14 de junio de 2013

Cuento con la palabra: mariposa

" La mariposa desperazaba sus alas en la pared. Era el único hogar que había conocido. El único lugar al que pertenecian sus alas. Alas inmaculadas de sentimientos. Un mañana llamaron a la puerta de la casa. La casa iba a ser desahuciada y sus alas dejarían de desespererzarse. Llevaba días sin dormir. Dias de inmsonio judicial.  Dias acumulados en sus alas. Dias de nostalgia. Nostalgia de su pared. Pared con fotos de toda una vida. La vida de sus abuelos, padres. Vida tijeras. Tijeras que un juez decidió no aplicar. El desahucio fue parado y la mariposa extendió sus alas".
 
Con todo mi cariño y admiración a las victimas de tantos desahucios. Y muy especial a mi amigo Carlos. Que ha luchado contra un desahucio como si fuera una mariposa.
 
Ana.

Cuento con la palabra: despistar.

" Bajo su sombra yacía la duda. ¡ Sería ella o sería la otra!. La otra que se miraba cada mañana al espejo.  Espejo de sus dudas. Dudas de sus amaneceres. Amaneceres bajo sospecha. La sospecha de levantarse siento la otra. La otra que vivía en sus sueños. La otra que no sabía sí hacía calor o frio. Siempre la otra la despistaba".
Ana.

jueves, 13 de junio de 2013

Cuento con la palabra: soledad.

" La casa fue edificada bajo la sombra de la soledad. Nadie la hablaba. Un dia una mujer de otra ciudad caminaba empequeñecida por la soledad cuando a lo lejos vio el edificio. Se acercó a saludarle.
- Estoy tan sola en esta ciudad, todo es nuevo para mí-le susurró.
- Yo estoy solo también, nadie me mira y los coches me ensucian-la contestó.
La soledad del edificio fue solidificada en los dos siglos que llevaba en pie.
Desde aquel dia una mujer y un edificio hablan. Hablan de sus soledades".
Ana

miércoles, 12 de junio de 2013

Cuento con la palabra: asesino

" El asesino escondía su mirada  entre las hojas. Hojas ensangrentadas. Hojas póstumas de la felicidad. Había matado. Si al fin se había atrevido a hacerlo. No sabía si podria hacerlo. No sabía si sus manos, manos inmaculadas, estarían preparadas para el asalto a a la fortaleza de ella. Ella y su vida indiferente a la suya. Eran vecinos de toda la vida. Ella vívía en un castillo, él en una casa. Ella era una bruja, él un principiante de asesino. Nadie queria a la bruja en el pueblo. Un día harto de aguantar las maldades de ella cogió el hacha y la esperó. Siempre salía a caminar. La llamó, ella se giró y el tiró el hacha sobre su cuello. Cuello que rodó hacia el castillo, donde habla con los turistas. Habla en el idioma de la locura. La locura que la llevó a ser una bruja en un castillo, asesinada por el vérdugo del pueblo"
Ana Maria Tapias Garcia

martes, 11 de junio de 2013

Cuento con una ciudad: Madrid

Madrid se veía desde los lejos. Madrid se intuía en las caras de asombro de los turistas. Turistas con planos, zapatillas comodas y cámaras de fotos. Fotos de una ciudad imposible de admirar en un dia. Un dia de cuentos con edificios. Edificios que se besan desde las alturas. En una de sus ventanas una joven miraba su destino. Destino de rascacielos.¡ Cómo subiría a ellos!¡ Quién la ayudaría a ser ventana!. Silenciosamente subió piso a piso, hasta llegar a ver Madrid. Su Madrid. El Madrid que la hizo sentir parte de la calle.
 
Ana Maria Tapias Garcia

lunes, 10 de junio de 2013

cuento con la palabra: tenista

" El tenista antes de lanzar su saque miraba sorprendido el movimiento de cabezas: hacia un lado, hacia el otro. Pensó que se marearía como siguiera mirando al público. Pensó que la pelota saldría fuera de la red. Pensó en la cantidad de veces que había entrenado y ensayado ese golpe. Golpe certero sobre la red. Pensó en sus próximas vacaciones y ganó".
Ana Maria Tapias Garcia

domingo, 9 de junio de 2013

Cuento con la palabra: Sidra

" La sidra, una sidra, esperaba su turno en la estanteria. Era dificil ser una más y no ser deseada por nadie. La soledad cubría sus deseos. Desesos ser bebida por almas inquietas. Esas almas que la dejaban huellas de amistad. Huellas depositadas en sus burbujas. Burbujas enfermas de lluvía. LLuvia analfabeta de burbujas. Lluvia sin una estanteria donde ser admirada. LLuvia efímera.
La sidra, una sidra, fue un sentida por ellas: tres amigas que deseaban un momento efímero de burbujas. La sidra, una sidra hizo su trabajo. Trabajo anclado al deseo".
Ana Maria Tapias Garcia

sábado, 8 de junio de 2013

Cuento con la palabra: pistola

" La pistola nació de la mente de un inventor. Pero la gente nace del amor. El amor de miradas que se desean. La pistola hablaba con personas y veía sus fotos. No entendía su forma de vivir. Vivía creando dolor, duelos interiores. Vivía para destruir. Un día cercano a la locura. La locura de sentirse diferente al resto, decidió quitar las balas de su cuerpo. Cuerpo cansado de ver llorar. Sin las balas su mirada empatizó con las flores, a donde llegaron todas las pistolas que se habian exiliado de la violencia. Algunas se quedaron con las balas, las gustaba ver llorar".
Ana Maria Tapias Garcia

jueves, 6 de junio de 2013

Cuento con la palabra: cajas

" Las cajas se encontraban encima del armario. Dentro de ellas se peleaban por tener sitio: zapatos, pijamas, camisetas, vestidos. Todos ellos doblados. Habian dejado atrás la realidad anterior: antes vivían en comodas perchas que les permitían lucirse. Algunso nos se acostumbraban a su nueva vida, asi que lloraban y lloraban día tras dias. El resto escuchaba, y nada hacía. Un jersey muy valiente dijo" No hay que estar triste ni llorar. Debemos contar cuentos, cuentos de noches estrelladas y así nuestros dias serán mas felices. Yo comenzaré".
Asi fue como gracias a las palabras la alegría volvió a las cajas de encima del armario"
Ana Maria Tapias Garcia

Cuento con la palabra: mujer

" La mujer miraba a su compañero en el paraíso. Paraiso lleno de árboles frutales y serpientes. Una de ellas habló con la mujer:
-Bella mujer, ¿ quieres una manzana?-preguntó.
-No prefiero una fresa-contestó.
La serpiente se fue llorando. La mujer no quería ser la protagonista del Génesis. La mujer nunca fue tentada por ella. Ella una serpiente que buscaba escribir una historia falsa de la mujer.
La mujer miraba a su compañero en el paraiso, le dio su mano y juntos caminaron sin palabras por la historia. La historia de sus vidas"
Ana Maria Tapias Garcia

martes, 4 de junio de 2013

Cuento con la palabra: realidad.

" La realidad carecía de valor para los usuarios de la biblioteca. Ellos seres hechos con palabras vivían en susurrros. Susurros de letras. Letras que formaban palabras. Palabras que formaban frases. Frases que formaban oraciones. Oraciones que creaban realidades. La realidad era parte de su otra vida. La vida como lectores. Lectores que olvidaban un mundo sin sueños. Sueños derrotados en el ansia de tener dinero. El dinero simbolizaba la maldad y la maldad no existía en la biblioteca. Las letras se unieron en un sindicato para crear realidades sin egoismo. Esas realidades donde descansan los ojos cuando quieren ser felices"
Ana Maria Tapias Garcia

lunes, 3 de junio de 2013

Cuento con la palabra: herencia

La tia Melacatona debía repartir seis dedales entre sus seis hijos. Hijos que suspiraban por los dedales. Todos los demás herederos de la comarca suspiraban por euros, euros y más euros en cuentas corrientes no entregadas a la preferentes. La tia Melacatona dejó escrito cada color de dedal para cada uno de sus hijos: el azul para Nacho, el verde para Santiago, el rojo para Javier, el gris para Alonso, el amarillo para Guillermo y el naranja para Agustín. Los dedales eran los dedos de su madre. Asi que cada hijo guardó en una cajita de cristal un dedo de su madre. Y es que la tia Melacatona habia nacido con seis dedos.
Ana Maria Tapias Garcia

domingo, 2 de junio de 2013

Cuento con la palabra: escritor

" El escritor hombre tímido levantaba la cabeza para ver si había gente que quisiera comprar sus libros.  Libros escritos en sus tardes de estio, donde descansaba de sus labores como asesor fiscal. Cambiaba de palabras y se dejaba llevar por la fantasia. La fantasia le llevaba a sus mundos, mundos sin fronteras, ni escupitajos. Mundos de  lana. La lana era su abrigo y  su mensaje: todos debemos llevar chaquetas de lana.
El escritor hombre de palabras duras y dificiles sonreia a los lectores aunque no le mirarán. Llevaba una chaqueta de lana".
Ana Maria Tapias Garcia

sábado, 1 de junio de 2013

Cuento con la palabra: hospital

"La tía Ana subía en el ascensor ansiosa por ver a su sobrino. Abrió la puerta de la habitación y estaba tumbado en esa cama, cama extranjera para su cuerpo. Cuerpo cansado tras la operación. La tia Ana sufria por su sobrino pero sabía que aquella cama era la cama de la valentia. Las camas extranjeras con otros acentos hacen fuerte a los niños que las usan. El cuerpo de su sobrino le pertenecia por unos dias debia permanecer sujeto a la cama. No sé podía mover. Sí se movia perdería su valentía y se volvería cobarde. La cobardia de una enfermedad, que no era suya, era de sus paredes. En las paredes blancas ser perdía la mirada de su sobrino. Sobrino que hablaba con ellas y las contaba sus deseos de salir de allí. La tia Ana sonrió cuando su  sobrino la dijó" nos vamos a casa". Donde habló al fin en su idioma.
 
Con todo mi amor al niño más valiente: mi sobrino Santiago
 
Ana Maria Tapias Garcia