miércoles, 27 de agosto de 2014

Zurbarán

Acompasaba su mano al lienzo, dentro de él bullían  personajes.  La cabra adormilada miró a Francisco con ojos tiernos, que cautivaron su pensamiento. Tal vez sea mi próxima pintura, no necesita alardear de ser feliz con sus posesiones, no se vendía  al destino, aceptaba su compromiso con la muerte como parte de su ego.
Acompasaba su recuerdo en su paleta de sueños, donde una cabra era él en un día de calma.

Ana Maria Tapias Garcia.

jueves, 21 de agosto de 2014

Paulino

Paulino fue boxeador del carbón, peleaba con sus manos negras, cuajadas del sudor de la supervivencia, llegaba a casa, donde le esperaba, Isabel, con la comida preparada, y sus tres hijos. Asi año a año, hasta que se jubiló. Salía de casa pronto, se sentaba en el parque,  dibujaba vocales y consonantes con sus ojos, que soñaban con no olvidar a  leer en la realidad. Hablaba con los vecinos de los garbanzos que cultivaba, del paso del tiempo. Asi año a año, hasta que sus piernas se cansaron.
Paulino se evapora hacia las nubes, allí las acariciará, las tumbará boca arriba, las hará cosquillas, sonreirá. Miraremos hacia el cielo buscando su nombre.

Ana Maria Tapias Garcia. 

miércoles, 13 de agosto de 2014

Miguel Pajares

Voy a ser misionero de mayor, repetía a quien le preguntaba. Los niños del barrio querían ser jugadores del Real Madrid y se apuraban en dar patadas al balón,  para meterle dentro de la portería. Miguel se imaginaba ayudando a seres que sólo contaban con sus sonrisas como alimento. Miguel se marchó un día al seminario,  y de allí a África,  donde supo lo que era dar patadas al hambre y la enfermedad.
El niño Miguel es hoy el héroe padre Miguel,  que murió de ébola por intentar salvar a los demás.

Ana Maria Tapias Garcia. 

domingo, 3 de agosto de 2014

Soy un niño palestino

-Mamá,  no sé si bajar a la calle a jugar con mis amigos.
-Ya no tienes amigos, han muerto en los ataques.
-No me lo creo, mamá, ayer estuve con ellos.
-Ya, hijo, la vida es así. No se detiene para que juguéis al escondite en las calles. La vida aniquila a aquél que se pone a tiro.
-Es injusto, mamá. Cuando sea mayor voy a vengar a mis amigos, aprenderé a pilotar aviones para tirar bombas, como ellos.
-No hijo, no. Has de aprender a jugar al perdón y entonces serás libre para soñar..

El niño se puso a dibujar el perdón.

Con todo mi cariño a los niños asesinados en Gaza.

Ana Maria Tapias Garcia.

sábado, 2 de agosto de 2014

Sábados por la mañana

-Abuelo,¿ Cómo has dormido?
-Bien, cariño

Vamos a encender el radio casette y escuchamos Muñerias.

-No me gustan las muñerias, abuelo.
-Es que no las conoces, en cuanto lo hagas bailaras con la mirada, no sólo con los pies.

Y sus pies bailaron años y años hasta que su abuelo murió,  y los sábados por la mañana se convirtieron en semántica para sus lágrimas,  con las que escribía en el aire con el cual bailaba. 

Ana Maria Tapias García.

A mi abuelo Leoncio, nunca olvido.