sábado, 14 de febrero de 2015

Calle

 Correteaba con sus amigos hijos de  comerciantes, que poblaban aquella calle que era su país, donde las esquinas marcaban las fronteras que no debían ser traspasadas, donde las casas diferenciaban provincias, donde las tiendas dibujaban hoteles. Correteaba hasta que su madre la iba a buscar, y, su mano, pequeña, insegura, torpe, acariciaba la firmeza de la mano de su mamá ,y olvidaba lo difícil que era ser niña en una calle 

ANa Maria Tapias Garcia.

lunes, 2 de febrero de 2015

Ana

Su pequeña, helada y juguetona mano, se arrojó a esculpir su nombre sobre la nieve. La costó aprender a escribir, aprender a leer, la gustaba más soñar. Gracias a la  paciencia de su madre y de sor María Jesús, logró juntar vocales a consonantes, en aquel libro marrón, con letras exuberantes, jocosas. mayestáticas, que a duras penas sostenía, aquel libro marrón que gobernaba su destino.
Movía sus dedos de arriba abajo, buscando su analfabeta infancia,  sobre la que se acurrucaba cada vez que nevaba.

Ana Maria Tapias Garcia.