lunes, 30 de septiembre de 2013

Cuento con la palabra: renacuajo

" No me llames así", que me enfado, me decía. La llamaba" renacuajo". Mi abuela era un ser con los ojos verdes y la piel blanca. Un ser hecho de fantasía. Vestia con ropas de su madre.  Cocinaba en cazuelas del siglo diecinueve. Planchaba con sus manos, las arrugas invisibles que quedaban en las camisas de mi abuelo. Abuelo hecho de cuentos. Se conocieron en un baile donde se miraron y se enamoraron. Su amor les duró cincuenta años. Cincuenta años de escribir con palabras de amor, respeto, silencio, soledad y hechizos. Mis abuelos sufrieron el hechizo de una hada que les dijo" sereis felices y tendreís tres nietas, una de ellas te llamará rencuajo" y asi fue. La llamé renacuajo y mi abuela un ser hecho de fantasia una madrugada se fue a buscar a mi abuelo. Abuelo que como las hojas de los cuentos de las que estaba hecho voló a la cima de la realidad.
Ana Maria Tapias Garcia.
 
Con todo mi amor a la fantasia y al cuento que iluminaron mi infancia.
 

domingo, 29 de septiembre de 2013

Cuento con la palabra: Bembrive

Cada sábado por la mañana mi abuelo encendía su viejo radiocasete y escuchaba: muñerias. Muñeiras que le había grabado su amigo Antonio. El señor Antonio le llamábamos. Vivía en Bembrive, una parroquia de Vigo. Mi abuelo sentía morriña de su amigo y bailábamos  muñeiras en el  comedor. Muñeiras castellanas en mis oidos. Oidos con forma de gaita y aldea escalonada. Bembrive era el cuento que mi abuelo le regalaba a mis pies,  en mi niñez. Cuento-muñeria que siempre bailo.
Ana Maria Tapias García.

sábado, 28 de septiembre de 2013

Cuento con la palabra: imágenes

El elefante permanecía atrapado entre dos árboles, no podía caminar. En su pensamiento aparecía Dumbo. Dumbo volaba con sus orejas, mientras él estaba atrapado. Su mirada veía el mismo paisaje. Paisaje anciano con el paso de los años. Años y años atrapados entre los árboles. Árboles que le cobijaban de la tristeza. Se hizo amigo de sus cortezas, a quienes contaba cuentos con entusiasmo y emoción. La emoción de superar su monotonía a través de las imágenes.
Ana Maria Tapias Garcia

jueves, 26 de septiembre de 2013

Cuento del sol

Guille y Santiago empiezan a dictar el cuento del sol. Guille tiene dos años y medio, Santiago cuatro y medio. La tía Ana con su bolígrafo mágico le escribe:

EL CUENTO DEL SOL

" Había una vez una m en la pelota, en un globo, en un balón, en un estadio de fútbol, en un pajarito, en una linterna, en un Kindle de Ana, y un móvil.
Era de día en el estadio de fútbol.
Había una vez un cometa, una estrella un ratón y una nube".

Ana Maria Tapias García.

Cuento escrito por mis sobrinos: Guille y Santiago.  Dos niños que ya empiezan a imaginar y a crear sus propios cuentos.

domingo, 22 de septiembre de 2013

Cuento con la palabra: alzheimer

-¡ Quién eres!- le preguntó a su hijo. Su hijo sonrió y le contestó" soy tu hijo, papá"
-Yo no he tenido hijos, soy un niño para poder tenerlos-respondió su padre.
Su hijo no quiso llenarle  la mente de más preguntas. Cerró el cuarto de su padre y le dejó que descansará. Su  padre había sido un gran maestro que regaló memoria y ahora carecía de ella. Su padre le había enseñado que nunca se ha de olvidar. 
Su padre veía la televisión ajeno a su vida.
Ana Maria Tapias Garcia.

sábado, 21 de septiembre de 2013

Cuento con la palabra:bipolar

El bebe más bonito del mundo nació con dos cerebros: el triste y el alegre. El triste lloraba con la lluvia. El alegre saltaba a la comba. El triste lloraba cuando sus muñecas se enfermaban. Ella las pegaba el sarampión, la varicela, las anginas. y la faringitis. Ella no entendía como sus muñecas enfermaban pero las cuidaba: las llenaba de mimos, y ternura. Un día su padre la dijo hija" tienes dos cerebros". Ella no entendió bien qué era eso de tener dos cerebros. Sabía que tenía dos manos, pies, brazos, ojos, piernas y era feliz. También lo sería con sus dos cerebros. En los días tristes lloraría con las desgracias del mundo. En los días alegres reiría con las maravillas del mundo.
El bebe más bonito se convirtió en una mujer  que convivía  con  sus dos cerebros.
Ana Maria Tapias García

jueves, 19 de septiembre de 2013

Cuento con la palabra: copago

En un lejano país donde las enfermeras van vestidas de rosa, comen fresas rosas y sonríen en rosa. Los enfermos se someten a tratamientos para curarse en camillas rosas , fabricadas con algodones rosas. El rosa adorna el país, es su bandera. Bandera del bienestar. Al país rosa llegan noticias de otros países  en uno de ellos los enfermos han de pagar las medicinas. Las noticias hablaban del derroche de sus políticos y como sus ciudadanos han de pagar por ellos. Ciudadanos envueltos en el color gris. Gris de la contaminación que padecen. Gris de sus sueños rotos en la deuda que padecen. Gris de sus miradas que se suicidan cada día cuando descubren el rosa.
Ana Maria Tapias García.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Cuento con la palabra: desahucio.

Amparo miraba un día tras otro las números en rojo de su cuenta bancaria. Apenas podía caminar con ella, sus tres hijos y sus nietos. Amparo no sentía su corazón en sus piernas. Piernas cargadas de euros que debía. Debía su vida a los usurpadores  de sonrisas. Usurpadores que se sentaban en sus cómodos sillones y reían ante su deuda: 900 euros. 900 euros de sus piernas. Piernas que pesaban más que su familia. Familia a la que decidió decir adiós. Amparo se suicidó. 900 euros fueron su soga y los banqueros reían y la sociedad callaba.

No a los desahucios.

Ana Maria Tapias Garcia

A Amparo la última víctima de los desahucios. 

lunes, 16 de septiembre de 2013

Cuento con la palabra: violencia

Los disparos llegaron desde la azotea. Caminaba hacia su trabajo cuando hubo de esconderse en una tienda de comestibles. Caminaba con la mirada fija en los papeles que debería realizar y un cadáver se aproximo a ella y la dijo" estoy muerto". Ella cerró los ojos y pensó la suerte que había tenido de no ser ese cadáver. Cadáver de un día como otro cualquier donde un hombre disparaba desde un azotea. Un hombre que hacia pruebas de tiro. Un hombre asesinado en el fuego cruzado.
Nunca dejó de oír los disparos que la salvaron de ser un cádaver.
Ana Maria Tapias Garcia.

domingo, 15 de septiembre de 2013

Cuento con la palabra: sencillez

Las joyas de su niñez no avalaban su madurez. Madurez alejada de la pulsera y los anillos que la habían regalado de pequeña. Desde que un anillo quedó atrapado en uno de sus dedos,  no había vuelto a llevar a anillos. Tuvo que recurrir al agua con jabón. Sus padres bromeaban con llamar a los bomberos. No se puso más  anillos. Su soltería venia de lejos. Las pulseras llevan escritas su nombre. Nombre que la impusieron. Nombre burocrático al que renunciaba. Como renunciaba a pasear delante de los demás como si ella fuera una joya y ellos no. Paseaba con sencillez. La sencillez de saber igual.
Ana María Tapias García.

Cuento con las palabras: diálogo-monologo

No sabia qué hacer con él. Él permanecía acodado en el bar. No tenía ganas de conocerle. No tenía ganas de regalarle un diálogo. Hubiera huido de su sombra, sombra paternalista y llena de contradicciones. Le hubiera dejado en aquella esquina oscura y no le hubiera hablado pero su educación no se lo permitió y estableció un diálogo con él. Diálogo frio y lleno de hostilidad. Nunca romperían juntos un plato, ni soñarían juntos. Él nunca dialogaba.
Ana Maria Tapias Garcia

viernes, 13 de septiembre de 2013

Cuento con la palabra: amanecer

Nadie la había explicado cómo era el amanecer.   Así que un día decidió olvidar las sábanas y el mundo que vivía dentro de ellas y se levantó. Despejó su mirada de telarañas y siguió el rumbo del amanecer. Amanecía con nubes, nubes altas, nubes con formas de cuadros imposibles de descifrar. El amanecer suspiró dentro de ella y creó otra realidad. Realidad en la que buscaba parte de ella.
Ana Maria Tapias Garcia

Cuento con la palabra: amanecer

Nadie la había explicado cómo era el amanecer.   Así que un día decidió olvidar las sábanas y el mundo que vivía dentro de ellas y se levantó. Despejó su mirada de telarañas y siguió el rumbo del amanecer. Amanecía con nubes, nubes altas, nubes con formas de cuadros imposibles de descifrar. El amanecer suspiró dentro de ella y creó otra realidad. Realidad en la que buscaba parte de ella.
Ana Maria Tapias Garcia

jueves, 12 de septiembre de 2013

Cuento con la palabra: soñar

Soñaba desde sus ojos, ojos marrones, con acariciar la luna. La luna era todo para ella. Ella que caminaba bajo la realidad, deseaba soñar. Soñar con un lunático que la arrancará la voz para no poder caminar. Soñar con un marciano que le abducierá el pensamiento para flotar en el viento. Soñar con un venusiano que le anulará el sufrimiento con sus sueños. Sueños llegados de otra civilzación. Su civilización se estaba extinguiendo por no soñar.
Soñaba desde sus ojos leyendo.
Ana Maria Tapias Garcia.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Cuento con la palabra: adoptar

Su amor era diferente. Un amor entre dos hombres nunca estaba bien visto. Desde pequeños supieron que se amarían pese a todo y pese a todos. Todos incluso su familia les hacían sentir diferentes. No lo eran. Amaban la vida como el resto. Soñaban, murmuraban, deseaban, anhelaban. Utilizaban verbos, comas, frases para sentir. Sentían y no eran libres. Su amor necesitaba educar. Educar una vida, pero las leyes no les dejaban. Las leyes impedían que su amor fuera libre. Las leyes y la sociedad no pudieron con su amor. Caminaron de la mano por las calles de los sueños, donde adoptaron a Pedro.

Ana Maria Tapias Garcia.

sábado, 7 de septiembre de 2013

Cuento con la palabra: derrota

La derrota nunca fue anunciada pero si entraba en sus calculos. Jugaba a todo a una carta: el as de corazones. El as de corazones giró varias veces sobre la mano del crupier y se metió dentro de la baraja. Habia perdido su dinero y sus sueños. Soñaba con el dinero ganado construir una vida sin manchas en el suelo de su casa. Casa rota y desvencijada por el paso de los años sobre ella. Su casa era su as de corazones y salió con ella en su mirada. Mirada derrotada.
Ana Maria Tapias Garcia.