Desde lejos un hombre acercaba su mirada a un pequeño pájaro, comía con rapidez ante la llegada de otros pájaros, siempre era el último y le quitaban la comida, una y otra vez. Hasta que un día unas manos hambrientas de soledad, le regalaron unas migas de pan. El hombre contaba su vida a aquel animalito, que le escuchaba mientras comían juntos.
En la residencia donde le internaron sus hijos, nadie recordaba quién había sido. Él hablaba y hablaba sin estar su historia llena de contradicciones. Su vida recobraba el rumbo que siempre quiso tener.
Ana Maria Tapias Garcia.
En la residencia donde le internaron sus hijos, nadie recordaba quién había sido. Él hablaba y hablaba sin estar su historia llena de contradicciones. Su vida recobraba el rumbo que siempre quiso tener.
Ana Maria Tapias Garcia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario