lunes, 31 de marzo de 2014

Aniversario

Sentí miedo aquella mañana en el cementerio. Me parecía que estaba sola en él, y en cualquier momento algún ladrón me asaltaría con un cuchillo y me robaría. Imaginé una escena en la comisaria de policía. Mucho dinero no llevaba en mi monedero. Mi  bono metro sólo tenía tres viajes, no era un tesoro. Mi cámara de fotos tras la caída no era la misma. Mi vida no tenía mucho valor,  se rompía a pedazos, uno de ellos eran mis abuelos a quienes fui a visitar. Fueron unos minutos done escanee la fotos de sus bisnietos para que les conocieran. Temía que me secuestraran y no pudiera volver.
Al salir de casa , me encontré con  Israel que terminaba su jornada laboral de barrer las calles, y le advertí" Voy al cementerio, sí desaparezco estaré allí". Israel lo tomó a broma, lo decía muy en serio. Me quedé pegada a la lápida de mis abuelos, sin ganas de volver al presente que también me daba miedo.

Ana María Tapias Garcia. 

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