lunes, 7 de abril de 2014

Pequeños momentos

-Mamá qué es eso rojo que anda por la flor- preguntó Guillermo.
-Una mariquita, contestó su madre llena de nostalgia.  De pequeña era la que más mariquitas cogía por segundo de la barriada y ninguna se la caía al suelo y se mataba. 
-A las mariquitas hay que cuidarlas, Guillermo. Dijo sabiendo que su hijo mediano era un poco salvaje , y no cuidaba nada las paredes de casa que tenia todas llenas de pintadas. 
-Mamá, yo soy un niño mayor-contestó con soltura.
 Cogió en su mano adulta aquella mariquita que le devolvió a la edad de su hijo.

Ana Maria Tapias Garcia. 

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