miércoles, 13 de agosto de 2014

Miguel Pajares

Voy a ser misionero de mayor, repetía a quien le preguntaba. Los niños del barrio querían ser jugadores del Real Madrid y se apuraban en dar patadas al balón,  para meterle dentro de la portería. Miguel se imaginaba ayudando a seres que sólo contaban con sus sonrisas como alimento. Miguel se marchó un día al seminario,  y de allí a África,  donde supo lo que era dar patadas al hambre y la enfermedad.
El niño Miguel es hoy el héroe padre Miguel,  que murió de ébola por intentar salvar a los demás.

Ana Maria Tapias Garcia. 

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