Voy a ser misionero de mayor, repetía a quien le preguntaba. Los niños del barrio querían ser jugadores del Real Madrid y se apuraban en dar patadas al balón, para meterle dentro de la portería. Miguel se imaginaba ayudando a seres que sólo contaban con sus sonrisas como alimento. Miguel se marchó un día al seminario, y de allí a África, donde supo lo que era dar patadas al hambre y la enfermedad.
El niño Miguel es hoy el héroe padre Miguel, que murió de ébola por intentar salvar a los demás.
El niño Miguel es hoy el héroe padre Miguel, que murió de ébola por intentar salvar a los demás.
Ana Maria Tapias Garcia.
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