A veces creo que la sonrisa nace dentro de un pozo y hay que sacarla con un cubo. La sonrisa juega al escondite con mis labios que intentan bajar al pozo, antes de llegar al fondo me encuentro con sonrisas rotas en el destino, sonrisas que se deshacen en mi pensamiento y evitan que siga bajando. He de esforzarme y creer en el mundo para llegar al fondo. La cuerda se tensa en mis imágenes, no puedo mirar más a las lágrimas, si quiero sonreír. He de entender porqué lloran para valorar mi sonrisa. La sacó algunos días otros me pueden las lágrimas.
Ana Maria Tapias Garcia.
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