" Ella iba a decirle a él, que lo sentía. Sentía su antipatia y desden de los útlimos días. Dias de cansancio fisicio y psiquico. Un cansancio imposible de pesar. Ella ya no tenía sobrepeso. Buscaba en sus correos sus palabras, como sí fueran sus flotadores del ánimo. Él se cansó de sus adiós y decidió decirselo él. Él un hombre de bellas palabras. Palabras que eran su alimento cada día. Ella no comia mucho, pasaba hambre, hambre de sentimientos, y buscaba entre sus palabras. Palabras de un hechizo a distancia. Pero adiós, palabra terrorifica la ha dejado helada. Su corazón no volverá a sentir, ni llorará. Su corazón se perderá en el adiós".
A Enrique.
Ana Maria Tapias Garcia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario