sábado, 18 de mayo de 2013

Sala de espera: microdiálogo que presenté a la Bibloteca Nacional.

SALA DE ESPERA.

En una sala de espera de la Biblioteca Nacional se encuentran tres esculturas. Se miran y comienzan a hablar.

Jareño: No reconozco la sala en mi propia obra. Sólo soy una escultura escondida entre palabras.
Quevedo: ¡Vaya frase más poética!
San Isidoro: Somos esculturas silenciadas por el paso del tiempo.
Quevedo: Eso tiene remedio. Nos van a convertir en esculturas interactivas instalándonos una memoria con voz. Y no resultaremos tan aburridos a los visitantes.
Jareño: No lo creo. Ustedes los escritores…..tan imaginativos.
San Isidoro: ¡Con lo feliz que me hacia buscar caracoles en las escaleras de la biblioteca!, y ahora tendré que hablar con la gente.
Jareño: ¡Caracoles en las escaleras de la Nacional! ¡Nunca lo hubiera imaginado!
Quevedo: Érase un santo a un caracol pegado.
Jareño: Érase tres esculturas charlatanas.
Se oye una voz desde la otra sala:” pase Jareño”.

Ana Maria Tapias Garcia

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