Santiago quiere oir un cuento con esa palabra.
" En una enfermería de la ciudad de Buenos Aires trabajaba una enfermera llamada Mercedes. Ayudaba a un médico llamado Santiago. Santiago curaba con amor y entusiasmo las pequeñas heridas que traían los niños y las niñas del parque. Mercedes le ayudaba con esmero. Cada día permitían que cincuenta niños siguieran sonriendo. Les curaban de uno en uno. Sonrisas acumuladas en las visitas a la enfermería. Santiago y Mercedes cada día recibian las gracias de esos niños a los que ayudaban. Ayudaban a ser personas y a caerse sin miedo".
Con cariño a Mercedes y a mi sobrino Santiago.
Ana
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