Soñaba desde sus ojos, ojos marrones, con acariciar la luna. La luna era todo para ella. Ella que caminaba bajo la realidad, deseaba soñar. Soñar con un lunático que la arrancará la voz para no poder caminar. Soñar con un marciano que le abducierá el pensamiento para flotar en el viento. Soñar con un venusiano que le anulará el sufrimiento con sus sueños. Sueños llegados de otra civilzación. Su civilización se estaba extinguiendo por no soñar.
Soñaba desde sus ojos leyendo.
Soñaba desde sus ojos leyendo.
Ana Maria Tapias Garcia.
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