Su amor era diferente. Un amor entre dos hombres nunca estaba bien visto. Desde pequeños supieron que se amarían pese a todo y pese a todos. Todos incluso su familia les hacían sentir diferentes. No lo eran. Amaban la vida como el resto. Soñaban, murmuraban, deseaban, anhelaban. Utilizaban verbos, comas, frases para sentir. Sentían y no eran libres. Su amor necesitaba educar. Educar una vida, pero las leyes no les dejaban. Las leyes impedían que su amor fuera libre. Las leyes y la sociedad no pudieron con su amor. Caminaron de la mano por las calles de los sueños, donde adoptaron a Pedro.
Ana Maria Tapias Garcia.
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