" No me llames así", que me enfado, me decía. La llamaba" renacuajo". Mi abuela era un ser con los ojos verdes y la piel blanca. Un ser hecho de fantasía. Vestia con ropas de su madre. Cocinaba en cazuelas del siglo diecinueve. Planchaba con sus manos, las arrugas invisibles que quedaban en las camisas de mi abuelo. Abuelo hecho de cuentos. Se conocieron en un baile donde se miraron y se enamoraron. Su amor les duró cincuenta años. Cincuenta años de escribir con palabras de amor, respeto, silencio, soledad y hechizos. Mis abuelos sufrieron el hechizo de una hada que les dijo" sereis felices y tendreís tres nietas, una de ellas te llamará rencuajo" y asi fue. La llamé renacuajo y mi abuela un ser hecho de fantasia una madrugada se fue a buscar a mi abuelo. Abuelo que como las hojas de los cuentos de las que estaba hecho voló a la cima de la realidad.
Ana Maria Tapias Garcia.
Con todo mi amor a la fantasia y al cuento que iluminaron mi infancia.
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