-Yo no he tenido hijos, soy un niño para poder tenerlos-respondió su padre.
Su hijo no quiso llenarle la mente de más preguntas. Cerró el cuarto de su padre y le dejó que descansará. Su padre había sido un gran maestro que regaló memoria y ahora carecía de ella. Su padre le había enseñado que nunca se ha de olvidar.
Su padre veía la televisión ajeno a su vida.
Ana Maria Tapias Garcia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario