domingo, 10 de noviembre de 2013

El tifón y la destrucción

En un país sin fronteras, las que tenía fueron barridas por las armas, se asomaba cada día un viento irregular y prometedor. Prometía romper sueños y desencadenar catarsis interiores. Nadie se asomaba a su pensamiento por temor a descubrir la verdad. Nadie se dejaba llevar por su ruido interior. Un día el viento estallo en cólera y se abalanzó sobre el país destruyendo de ventanas, puertas, casas, rotas. El viento ese día fue escuchado.
Ana Maria Tapias Garcia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario