jueves, 14 de noviembre de 2013

Violadores andan sueltos

Violadores caminaban por las calles vacías. Calles que no querían verles y susurraban a sus espaldas" iros a vuestra casa y no salgáis". Violadores entraban en supermercados fantasmas con comida que susurraba en su aliento" iros a vuestra casa y no salgáis".
 Violadores sin conciencia se desdibujaban en la ciudad. Ciudad que anhelaba ver sus rostros para huir de ellos. Ellos crueles sujetos sin predicado. Ellos que caminaban victoriosos entre sus rastros de dolor. Rastros que no les importaban . Las calles nada podían hacer a parte de susurrar.
Ana Maria Tapias García.

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