Desde que era un niña pensaba en escribir cuentos para sus hermanas. Tuvo que jugar con muñecas, desplazar carritos de bebé,, hacer de madre comprometida con la causa. La causa de ser una mujer con hijos, ella soñaba con los cuentos. Cuentos que aparecían a todas horas en su imaginación. No la gustaba el colegio, sólo fabricar recuerdos, fue una estudiante de suficientes. Su imaginación era más fuerte que ella, la tiraba al precipicio de los sueños. Soñaba y caminaba. Caminaba en una fábrica de recuerdos que la llevó a ser muchas mujeres que siempre creaban sonrisas en otros. Sonrisas que fabricaba.
Ana Maria Tapias García.
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