" Quiero ser hoja " le dijo la madre a la hija. La hija a sus ocho años la miró extrañada. No concebía cómo debia cambiar la mano de su madre por tenerla en su propia mano y acariciarla. Su madre la contaba cuentos de hadas que transformaban a los ratones en principes. Asi que la hija pensó en pedirle al hada de los deseos que su madre fuera hoja. Mientras lo pensaba, una hoja cayó a sus manos ,de un árbol, la cogió con dulzura y se la dio a su madre. Su madre fue feliz pues ya era hoja. Hoja en la fantasía de su hija.
Ana Maria Tapiar Garcia.
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