viernes, 23 de agosto de 2013

Cuento con la palabra: acoso

Habia olvidado las noticias para dejarse llevar por sus pensamientos, pensamientos libres. Pensamientos que hacían deporte con ganas. Sus brazos atléticos se sentían fuertes, no tenía mucha fuerza en ellos, con tenacidad lo logró.
Un hombre la miraba en la distancia. Un hombre la acechaba con sus instintos. Instintos de animal.
Ella seguia sonriendo al deporte. El deporte aparecia cada mañana en su calendario de actividades.
Un hombre la seguia con su cuerpo. Un hombre violentaba sus pasos.
Se giró y le vió con su miembro fuera del pantalón. No sabia qué hacer. Nunca habia tenido que enfrentarse con un animal calvo. Un animal que queria hacerla daño. Hubiera llorado, gritado. Hubiera sido cobarde. Pero no lo fue. Pensó en todas las mujeres que no tuvieran su oportunidad y fueron asesinadas, violadas por acosadores. Acosadores de los que no pudieron huir. El peso de sus vidas se colaba en su corazón. Su corazón  latía fuerte a punto de desbocarse. El corazón de ellas la salvaron del animal.
 
A todas las mujeres muertas, violadas, y acosadas.
 
Ana Maria Tapias Garcia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario