Desde los cinco años se entrenó para serlo. Tuvo que hacer muchos ejercicios de voz y manos para lograr una imagen convicente ante el espejo. Sí engañaba al espejo, engañaria al pueblo. El pueblo necesitaba gente que ensayara ante el espejor para olvidar. Olvidar la muerte necesaria que le llegaria tarde o temprano.
" Era el mejor dictador", repetía delante del espejo"
Ana Maria Tapias Garcia
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