Es un adorno incrustado en medio de un pañuelo. Un adorno carente de sentido pero necesario para admirar la belleza. Belleza de los antepasados que lo tejieron como sí fuera importante. Un adorno repleto de solemnidad y protocolos. Solemnidad de ser el único en el mundo. Protocolo de ser requerido por las manos de la reina para ser besado. Besaba su adorno cada día. Cada día sentía que la corona se ceñiría sobre él. Él un adorno bordado.
Ana María Tapias Garcia.
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