jueves, 27 de junio de 2013

Cuento con la palabra: surrealismo

La mirada de Lorca se posaba en aquella piedra. Piedra antes dibujada por Dali. Dalí  sintió deseos de acercarse a Buñuel y sugerirle otro final para un " Perro Andaluz". Lorca seguia ensimismado en la piedra. Piedra en la que escribía sus pensamientos. Pensamientos invisibles de una tarde sin prisas. Una tarde donde lo único que le inquietaba eran los perros, perros cuyo eco eran más fuertes que sus latidos.
Ana Maria Tapias Garcia.

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